domingo, 2 de octubre de 2011

viernes, 30 de septiembre de 2011

HISTORIAS DE INMIGRANTES

Luego de haber leído “Stefano”  de María Teresa Andruetto  y de analizar la cosmovisión realista, los alumnos de Quinto Año- Primera División  investigamos la historia de nuestras familias. Éstas fueron recreadas por nosotros, nutriéndolas de ficción.  Fue así como nacieron las siguientes historias   que se remontan a épocas pasadas, donde el país crecía gracias a la llegada de inmigrantes.   A continuación presentamos algunos de estos trabajos:


lunes, 5 de septiembre de 2011

Stéfano -María Teresa Andruetto

      Stéfano es una novela realista, escrita por la autora argentina María Teresa Andruetto. En sus páginas se descubren las vivencias de un joven inmigrante italiano. Su voz se mezcla con la de un narrador en tercera persona; por otra parte, estas voces permiten un viaje constante entre el pasado y el presente de la vida del protagonista.
     La historia de Stéfano se parece a la de muchos inmigrantes que construyeron este país. La lectura de la novela significó una invitación a investigar sobre nuestras propias raíces. A continuación compartimos entrevistas reales y producciones artísticas basadas en las historias pasadas de nuestras familias.

En busca de una nueva vida
Por Yamila Toro
5° Año - Cuarta División
                      
                      ·        Entrevista a mi abuelo Edmundo Manuel  Toro sobre su padre Manuel  Toro, quien inmigró a Argentina desde España,   durante la Primera Guerra Mundial.
-¿Podrías describir la situación de España en ese momento, la que llevó a tu papá a emigrar a Argentina?
    España era un país económicamente atrasado y con una actividad industrial muy escasa.  Cuando comenzó la Guerra – responde después de pensar unos segundos- se producían muchas crisis económicas y políticas y para la gente era casi imposible vivir bajo esas condiciones, ya que había muchísimo desempleo y las pocas personas que trabajaban recibían una paga miserable. Una de esas personas era mi padre, y por eso decidió irse a América.

-¿Cuántos años tenía tu padre cuando decidió venir a Argentina?
   Tenía unos 20 años, si mal no recuerdo – dice pensativo – siempre dijo que fue una decisión espontánea, no tuvo que pensarlo mucho;  él sabía perfectamente que  en cualquier lugar estaría mejor que en España. Lo único que le preocupaba era abandonar a su padre – comenta tristemente – porque le tenía muchísimo aprecio y habían vivido los dos solos toda su vida, ya que su madre había fallecido cuando él era muy pequeño. Mi padre insistió por varios días,   le suplicó a mi abuelo que viniera con él, pero él se negaba a abandonar la tierra de sus ancestros. Finalmente viajo él solo.

-¿Alguna vez te contó algo acerca del viaje?
   Solo sé que viajó solo, con unos pocos centavos en los bolsillos. Me contó que hizo algunos amigos en el barco, pero después de llegar a Buenos Aires no se mantuvieron en contacto. También conoció a algunas muchachas – recuerda riéndose – pero no quiso darme demasiados detalles sobre eso. Tardó  poco más de un mes en llegar a nuestro país en barco.

- ¿A qué parte del país se fue después de llegar a Buenos Aires?
   Antes que nada tuvo que juntar más de dinero para poder viajar a otro lugar. Hacía algunas “changuitas” en la calle o en algunos negocios. Viajó a dedo un tiempo, hacía algún que otro viaje en tren cuando tenía suficiente dinero. Pasó unos cuatro años trabajando en el interior, como peón en un campo. Vivía mucho mejor que en su país, eso era seguro – afirma.

-¿Se mantenía en contacto con su padre?
   Por supuesto que sí, le escribía prácticamente todos los días contándole todo lo que pasaba y cómo le estaba yendo. En todas sus cartas le decía que cuando juntara el dinero suficiente iba a ir a buscarlo a España y lo traería a vivir con él,  en Argentina – cuenta muy orgulloso - ,a lo que su padre le respondía que tendrían que traerlo por la fuerza – dice mientras se ríe.

-¿Cómo fue que terminó asentándose en Salta?
   Un día recibió una carta de su padre donde decía que unos amigos de la familia que habían emigrado al país, varios años atrás, estaban viviendo en Salta y que estaban viviendo muy bien. Le dijo también que le habían sugerido que fuera para allá y que sería bienvenido en su casa hasta que consiguiera un lugar dónde vivir. Mi padre no tuvo que pensarlo dos veces – cuenta emocionado – tomó sus cosas y partió al norte. Se quedó en la casa de los amigos de su padre unos  tres meses hasta que pudo mudarse a una pensión. Consiguió trabajo en la industria vitivinícola y ganó mucho dinero. Un día llego a la pensión una mujer llamada Amelia Menes y mi padre se enamoró. Tiempo después se casaron y nací yo. Ella trabajaba en la industria textil, así que juntaron los ahorros de los dos y compraron una pequeña casita, donde vivimos hasta que pudimos comprar algo más grande.

-¿Qué sucedió con tu abuelo?
   Mi padre volvió a España como lo había prometido, pero mi abuelo ya estaba muy enfermo – cuenta con nostalgia – así que mi padre se quedó con él, en Españ, a acompañándolo hasta que murió, feliz en su tierra. Me hubiera gustado mucho conocerlo – confiesa con lágrimas en los ojos - , mi padre siempre habló maravillas de él y estoy seguro de que era un gran hombre, al igual que lo fue mi padre.



martes, 9 de agosto de 2011

"El Puente" - Guión teatral de Carlos Gorostiza

El Puente

ISBN: 950-581-106-3
Autor: Carlos Gorostiza
Colección: LyC (Leer y Crear)
Formato: 130 mm 180 mm
Encuadernación: Rustica Binder
Páginas: 154
Editorial: Ediciones Colihue
Año de edición: 1993
Idioma: Español
Precio: $31.00

Comentario por Micaela Pirola (Quinto Año- Cuarta División)

Este  clásico del teatro argentino, El Puente, nació de la labor y el trabajo del dramaturgo, novelista y cineasta argentino Carlos Gorostiza (Buenos Aires, 7 de junio de 1920). Esta obra fue escrita en el año 1948 y estrenada en 1949, año en que Gorostiza abandona la carrera de actor y se convierte en escritor, dramaturgo y director. Esta obra tan importante y reveladora en la historia del teatro argentino muestra la mirada de su autor acerca de la situación social y tiene un fuerte impacto en el espectador,  ya que este se siente identificado con la crisis económica que se representa.

El Puente desarrolla una historia que presenta el antagonismo entre dos espacios que muestran distintas  clases sociales: la calle y la casa. A lo largo del relato se presentan situaciones que resaltan la crítica social de Gorostiza. Éste muestra cómo estos grupos opuestos viven la corriente crisis económica, social y política, y el desempleo. Hay dos protagonistas, ausentes en la obra, que pertenecen a cada una de las clases sociales, la de la casa y la de la calle. En la calle está la madre de Andresito, Angélica, su hija, y la  denominada “barra”,  que está conformada por chicos, más bien adolescentes. Elena, la mujer del ingeniero Luis,  su amiga Tere, Rodolfo y el padre forman parte de la casa. El Padre  es un puente entre estas dos partes. Además de este personaje , hay otros aspectos, personas y símbolos que le dan el nombre a la obra de Gorostiza,  pero eso es algo que los lectores o espectadores deben descubrir.

La obra está ubicada en un contexto histórico que se sitúa a mediados del siglo XX, el cual fue un momento de cambios en la estructura de la sociedad argentina. Gorostiza utiliza este momento para darle un significado profundo a su obra: la condición humana indefensa ante las situaciones de desempleo y de quiebre en su vida socio-económica. El  público espectador de esta obra y/o lector se siente  identificado  con los personajes y problemáticas, y también se acerca a  temas complejos y a la forma en que son expresados, con un lenguaje personal, cotidiano, veraz y frontal.

Resumiendo, el contenido y la trama de esta obra logran influir de tal manera en los espectadores y lectores,  que estos se equiparan o identifican con ella e intentan, con su imaginación, ponerse en el lugar y el tiempo en que se encuentran sus personajes. No hay duda de que Gorostiza implantó perfectamente los rasgos de una época y problemas que él mismo vivió. Es una obra ejemplar del teatro argentino.


jueves, 14 de julio de 2011

El lenguaje en el cine
El plano está delimitado por el encuadre y tiene relación directa con lo que se observa en la pantalla.
Los distintos tipos de planos permiten construir significados. A continuación te presentamos una breve descripción de algunos de ellos:
PLANO GENERAL: Abarca todos los elementos de una escena. Si se trata de una persona o un grupo de ellas, nos permitirá verlas  enteras, inmersos en el contexto en el que interactúan. En nuestro caso, el  salón de 5° 1°.
PLANO MEDIO: Muestra el cuerpo a partir de la cintura. A modo de ejemplo, podemos ver a nuestro compañero Erik Gundel.
PLANO DETALLE Enfatiza elementos concretos, destaca elementos pequeños que con otro tipo de plano pasarían desapercibidos. En este caso, la lapicera ubicada sobre el banco.
PLANO AMERICANO: Muestra la figura humana hasta las rodillas.  Su uso se popularizó en la época dorada de los westerns norteamericanos, pues este tipo de plano era ideal en los duelos, ya que  permitía ver las pistolas colgadas en la cintura que llevaban los protagonistas y las expresiones de sus rostros.

PRIMER PLANO: Se puede ver claramente el rostro. La fotografía es tomada hasta la altura de los hombros. Implica cierto grado de intimidad y confidencialidad, así que con su uso podemos transmitir emociones más intensas que con los demás tipos de planos.


PRIMERÍSIMO PRIMER PLANO: Transmite incluso más intimidad y confidencialidad que el primer plano. En este caso, se utiliza para resaltar el ojo de Erik.
PLANO HOLANDÉS: acentúa los encuadres raros, por ejemplo en diagonal. Se utiliza para causar un efecto en el espectador y predomina en las películas de terror y en las de ciencia ficción.
Plano subjetivo: En este plano los ojos del personaje adoptan la visión de la cámara. Siguiendo los ejemplos, pareciera que Erik está por ingresar al salón.



 En conclusión, cuando miramos una película o realizamos  un fotomontaje o cortometraje, debemos prestar atención al lenguaje de planos para profundizar la interpretación y la producción.

jueves, 7 de julio de 2011

La vida en la calle...



Me llamo Juan, no aparento más de siete u ocho años, mi papá falleció por una enfermedad y mi mamá me abandonó. No tengo lugar fijo dónde vivir, deambulo todos los días por las calles de mi ciudad, aunque suelo pasear por Constitución, en Bs As. Visto un pantaloncito muy manchado que me regaló un pobre anciano, demasiado grande para mí, atado a la cintura con un hilo, una remera veraniega, bastante rota, bajo la cual coloqué papel de diario por el frío. Mi calzado está descosido y permite ver los sucios deditos de mis pies.

Soy físicamente muy pequeño, tengo hambre, pero eso es normal, porque siempre tengo hambre, a cada día y a cada hora. Pero lo que me preocupa es el dolor en el pecho y la tos que siento hace ya más de varios meses y no sé por qué.

Mi sueño es encontrar a mi mamá, hace mucho tiempo que no la veo. La extraño, estoy seguro de  que si ella y nadie más que ella estuviera acá, me quitaría el dolor y la tos solamente con un fuerte abrazo.

A cada hora, camino hacia la plaza abandonada, donde están los basurales. Allá siempre algún vagabundo me deja un poco de su comida y de día los cirujas me dan alguna moneda, por ayudarles a buscar vidrio y cartón.

Todos los días le pido a Dios que me ayude para que pueda salir de este infierno, que mi mamá venga a buscarme y me lleve a un lugar donde pueda tener un abrigo y un plato de comida. Pienso que ella la está pasando mal, ya que su vida tampoco debe haber sido  muy fácil, por eso creo que me abandonó.

Hace tiempo, tengo un amigo, se llama José, hace mucho que no lo veo. Él trabaja en un puesto de panchos,  en una placita de Constitución. Para mí, le caigo bien, ya que es muy generoso conmigo. Cuando lo veo, el dolor en el pecho y la tos se van rápidamente…
La última vez que fui a visitarlo, tuve una discusión con unos pibes, no eran más de tres. Y por eso fue que me alejé, para  evitar problemas.

PASÓ EL TIEMPO Y TODO CAMBIÓ…

Dejé pasar el tiempo y regresé; pensé que,  por cómo era José, estaría preocupado por mí y me andaría buscando. Pero al llegar a la placita, una sorpresa me llevé,  él no estaba. Entonces empecé a preguntarle a la gente de la zona si sabían algo. Así fue que me dijeron que había estado muy enfermo y que poco tiempo después de estar internado en el hospital, había fallecido

Al escuchar la noticia , me sentí muy triste, porque no tuve tiempo de agradecerle todo lo que había hecho por mí , ya que más que un amigo, era un papá. Porque para un pibe de la calle, las cosas son así, al estar solo, sin familia, tu amigo, de a poco se va convirtiendo en algo más.
Él me había enseñado muchas cosas y entre ellas a que nunca debía perder  las esperanzas de encontrar a mi mamá.

Así que empecé a buscarla , pegando folletos en todas las paredes de la ciudad, con mi nombre y el lugar donde solía estar siempre, para que en caso de que alguien supiera algo, me localizara y me informara.

Y así fue que la encontré, ella volvía de su trabajo, según me comentó, y al ver en una pared el folleto con mi nombre, corrió rápidamente hacia la placita de Constitución y ahí estaba yo.
Al verla me dio mucha alegría y empecé a llorar. Me dijo que hacía bastante tiempo que me estaba buscando y pidiéndome perdón por haberme abandonado, me prometió que me iba a cuidar y que nunca más me faltaría nada… Y así  fue.
Cuento escrito por Gino Pirola
Quinto- Cuarta

viernes, 3 de junio de 2011

Literatura y Cine: El lazarillo de Tormes – Nueve Reinas

Título Original: Nueve Reinas
Argentina (2000) 114 minutos.
Intérpretes: Ricardo Darín, Gastón Pauls, Leticia Brédice, Tomás Fonzi.

Autor: Anónimo.   El Lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades. 

Madrid, 1999
Editorial: Magisterio Casals.
Número de páginas: 165.
Género literario: Novela

La obra “El Lazarillo de Tormes” surge  en España, en el siglo XVI. Al igual que en otras producciones, el realismo es estético y ético; ya que al autor le interesa concientizar al lector sobre la verdadera naturaleza de su realidad y su posición dentro de ella parte de su propio punto de vista.
La cosmovisión realista es, entonces, una presentación artística. Sin embargo, una representación de este tipo no necesariamente se encuentra en la Literatura; por ejemplo, la película “Nueve Reinas” presenta estas características y pertenece al mundo cinematográfico. Cada detalle contribuye a darle forma a la historia e imponer en el espectador el “efecto  de realidad”.
En ambas obras, aparecen personajes picarescos. Lázaro se asemeja a la imagen de Juan: ambos tienen a su padre ausente, necesitan sobrevivir y por tal motivo realizan picardías que no llegan a convertirse en grandes delitos. En el film, cobra protagonismo Marcos, un estafador profesional, que tiene como objetivo enriquecerse,  aún engañando a su propia familia.
Ambas transcurren linealmente. Tanto el Lazarillo como Juan (Gastón Pauls) tienen una infancia conflictiva, ya que son testigos de numerosas estafas. El Lazarillo estuvo a cargo de siete amos y es con el ciego con quien dejará su inocencia y aprenderá  a sobrevivir haciendo picardías; mientras que Juan sólo tiene un maestro, su padre. Todos los actores que van aparecieron a lo largo de esta trama son parte de una farsa que tiene como objetivo lograr con éxito la “gran picardía”. En cambio, Lázaro no posee cómplices para llevar a cabo sus engaños.
Sin embargo, hay diferencias marcadas entre las dos obras propuestas, principalmente, el contexto y la ubicación cronológica. De esta manera, mientras “El Lazarillo de Tormes” denuncia la sociedad española de mediados del siglo XVI, “Nueve Reinas” está ambientada en Argentina, en el año 2000, y muestra estafas y mentiras de las que puede ser víctima la sociedad actual.
Por otra parte,  hay una diferencia esencial entre ambas historias, ya que las picardías que observamos en la película son diferentes formas de delito y en la novela las travesuras de Lázaro no cobran este grave carácter delictivo.
Al finalizar  la obra española, se puede apreciar cierto arrepentimiento del protagonista;  en cambio, en “Nueve Reinas” esto no sucede, dado que los personajes consideran que no se parecen a otros delincuentes que azotan las calles de la ciudad. 
En conclusión, “El Lazarillo de Tormes” plantea problemáticas que aún están vigentes. Y, en este sentido, la película “Nueve Reinas” permite redescubrir la figura del pícaro en la actualidad argentina. 
Alumnos de Quinto Año- Primera División